Después

poema de Jhosma

Después de mirarlo una o dos veces, ya sabía porque tenía esas mariposas revoloteando en todo el cuerpo cada que se me era permitido hablar con él, pero no puedo negar lo evidente después de sentir su mano encajada con la mía sentía esa sensación que uno tiene al bajar de golpe en la rueda moscovita, pero su poca presencia me deja afligidísima y eso que mi pretensión solo era quererlo.