Un pie

poema de Galan

Tengo un pie atareado haciendo
equilibrios entre mareas,
media inherencia en estado de despropósito
y la otra mitad sumergida a contra desgana.

El pulso acorde a un desnivel gratificante,
mis ojos en hambre humilde,
mis manos con avaricia somnolienta
y el perdón bajo sentencia leve.

Sacio el deseo con agua dulce y cordilleras,
la reincidencia con permiso y paciencia,
de momento los mordiscos combaten al viento
y el hambre lidia con la misericordia.

Ahora la gravedad huele distinta,
mi cuerpo reza casi a voluntad,
estoy aprendiendo a solfear explicaciones
y mis palabras se lavan de ignominias.

Tengo un pie haciendo equilibrios
por eso bailo tan mal,
pero lo que no he dicho
es que el otro pie, llegó a tierra.