Que no sean azules

poema de Galan

- Buenas, estaba mirando los ojos que vende -dijo el cliente
mientras manoseaba los productos.

- Dígame que está buscando caballero -constestó el vendedor.

- Mire:
Los ojos los busco con
coordenadas en el iris,
con nubes que alimenten
mis deficiencias imaginativas,
con moralejas sin refranes
y valor a no cerrarse.

Busco que tengan pupilas disidentes
con miradas irresolubles,
que me toleren
sin filos ni peros.

Quiero retinas que recuerden
mis palabras sin mi permiso.
Quiero una película grabada
bajo las órdenes de
unas pestañas de autor.

Es importante que las córneas
vengan heridas de casa,
en guardia y bajo aviso de desprendimiento.
Por si las lluvias.

Importante:
No me gustan los ojos azules
pero los demando cristalinos
con memoria de madera
o pasaporte color prado.

Que tengan:
El humor en regla
y con frecuencia reincidente,
los nervios de acero
pero con sabor a carne,
las coroides correctas por si acaso
y con el hambre como rutina - pidió
el cliente mientras leía una lista.

- Se va a quedar con las ganas,-contestó el vendedor-
este puesto no está a la altura de su capricho.

-Entonces escuche:
Realmente no soy tan exquisito,
me bastan unos ojos
con el pulso medianamente estable,
la vista indeleble con certificado
y que tengan la genética de un girasol.

-Creo que va a tener que bajar el listón un poco más caballero -Le replicó el vendedor.

-Bueno, deme las que pestañeen
menos y brillen más.
Ahora eso sí, - apuntó el cliente,
y con ojos suplicantes, le recordó:
que no sean azules por favor.

-Perfecto voy a buscarlos, espere. -Dijo
el vendedor mientras se dirigía al almacen.

Comentarios & Opiniones

Adrián

Si, las cosas no siempre son a nuestro gusto pero, se aceptan tal son por que no queremos quedarnos sin nada, cierto?
Excelente idea la de su escrito!!!
Reciba saludos cordiales.

Critica: