La ramera de concreto

poema de nacho

En un día de insatisfacción
ella me dijo: "¡soy tan impura!",
he visto alzarse y caer a tantos
a tantos que es imposible recordarlos a todos,
solo unos pocos han probado de tu savia amarga
deliberada después del primer trago
degustado del sorbio mensaje trasnochado de la aislación,
tu enfermedad está libre de toda corrupción
una imperfección que es la cura sensata
de todo molde impío refacturado
por tus remotas arterias obnubiladas
que iluminan los jubilosos recuerdos,
(¡infoxicación, infoxicación!)

En tu seductiva destrucción
nadie es libre, nadie es su propio dueño,
esa es la cura insensata
que corrompe a hombres y animales de corbata,
que atrevida es la ignorancia
cuando se juega a intentar domesticarla
cuando esta no se satisface
te muerdes la lengua constantemente
en el escrutar de una sórdida mueca
arrastrada por la corriente de una avenida de la oscura Estigia,
(¡infoxicación, infoxicación!)

Ebrio de placeres efímeros
hastiado de realidades sordas
amortiguado por las luces y ruidos voraces
soy solo un peón en el enjambre,
han bebido de tu seno por mucho tiempo
ramera de cicatrices cubiertas,
asura constante enterrada por la verdad
no espero la negación del error
solo el atisbo del despertar de una intrínseca decisión,
el concreto se funde con la memoria
mientras ignoramos todo aquello que conocemos,
¡calla, calla y sangra
soportando todo el dolor cautivo!,
ramera de concreto
si esto es lo que ofreces
no puedo pertenecer a tus delirios
porque he decidido no tomarlos y alejarme
para recluirme en la aislación del pensamiento crítico,
(¡infoxicación, infoxicación!)

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