Girasol

Mi corazón gira alrededor del sol tal como la flor que amanece al son de ese atardecer, aquella abeja aprecia ese girasol, su perfume atrae, la abeja le da un beso, toma de su mano, se lleva conocimiento y frutos.
¡Oh! ¡Ese sol resplandeciente! Toca mi alma y de ella mi alma suspira el son de su reflejo, de sus pestañas que son los reflejos allá en el horizonte.
Ríe y calma, su cantar da un atar, oleajes que asignan seguridad, tranquilidad.
Aquella abeja se pierde, ¡oh se pierde en cada pétalo de su girasol!