Latidos perenes

poema de La Dama Azul

La hierba bajo los párpados,
perpetua, circula venturosa
al frente de todo cimiento y borde del fuego interno.

Dentro de la sonrisa invencible, la calma;
y en cada letra que amo,
se disuelven las memorias con el origen.

El licor de vuestra gloriosa alma
hereda los poderes latentes,
del aroma de los campos frescos
tras la lluvias de mayo.

Y se recauda el sentimiento
entintado sobre pergaminos,
que exhala argumentos
sobre el viento del paraíso.

Para existir, más allá de todo…

En medio de los astros
y las pendientes elevadas
a cada descalzo paso.

En el trinar del petirrojo
y del ágil vuelo de una ave blanca;
reproduciendo los latidos perenes
de tu nombre entre mis labios.

Enero 8, 2018
© 2018 Gabriela Ponce de León, La Dama Azul. Todos los derechos reservados.

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