Mujer

poema de D.G. Falls

Mujer dadora de vida, que vienes y vas como el sol.
Brisa perfumada que deja plumas rosas tras su andar,
Silueta perfecta en todas sus formas que ilumina la existencia.
No detengas la orquesta de la música que te persigue,
Que te canta los prodigios de tu sexo y la magia de tu estirpe.
Sonrisa que pinta los senderos de los hombres y navega el mar infinito de los deseos masculinos.
Piel que no se mancha con lo terrenal, siempre significando maternal.
Llevas en ti el florecimiento del futuro, bordeando tus facciones,
Imprimiéndolas en los rostros de nuestros amores entregados,
En las caricias que tomaste y transformaste en un lazo trascendental.
Porque todo lo conviertes en excepcional.
Ya deja de reírte de tu incapacidad,
Estoy casi seguro que lo único que no puedes es volar.
Pero ni siquiera eso puedo afirmar,
Tan sólo mirarte me hace creer que es verdad
Que los ángeles lloraron cuando comenzaste a caminar.

Comentarios & Opiniones