La mente de un Niño.

poema de D.G. Falls

He querido demostrar al mundo mi vision.
Regocijando sus almas en los prodigios de mis triunfos.
Saciando sus famélicas almas con la ambrosía de mis fantasías, vislumbrando la utopía de mis sueños.
Allí, renacerán y rasgarán los cielos de la cúspide de lo irreal. Porque no hay mayor vestigio de lo divino que las fábulas de un niño.

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