Ángel Caído

poema de D.G. Falls

He caído desde la cúspide.
Mi advenimiento marcará la tierra como lo hizo mi cuerpo cuando colisionó contra la piedra.
No poseo trono, ni armadura, ni dignidad.
He llegado desnudo como un niño al nacer.

Yo he renacido porque he muerto y cuando mueres pierdes todo.
Y ya perdí mi brillo, mi padre, mis hermanos.
Ahora me dedico a vagar.
Viajo por un mundo que antes sólo observaba.

Transformado en una abominación,
Tildado de aberración y cargando con una obsesión.
Pago mi pecado por ti,
Por aquellos besos que te robé y por las caricias que te arrebaté

Ahora, no me veas de esa manera,
Sólo deseé tener un poco de lo que los humanos consideran divino.
No trates de cambiar lo que ya está hecho.
Pero pagarán todos aquellos que me han dado la espalda.

Castigaré de la misma manera todo lo que ellos defienden,
Consagraré mi vida a esparcir el miedo,
A crear caos.
Entonces, sabrán que te amaba.

Conocerán como temblaba mi alma cuando me tocabas la piel,
Como se encendían tus poros cuando te besaba,
Y como dormías en mi pecho cuando exhalaba las palabras que brotaban de mi corazón.
Entonces, me entenderán.

Porque me han despreciado por amarte,
Por entregarte mi divinidad por tan sólo un poco de placer.
No me arrepiento y no lo haré aunque los eones pasen despiadados,
Y tus huesos se conviertan en polvo.

Me amaste tanto como lo hizo mi padre,
Y lo sigues haciendo aunque ya no sea un Ángel.
Ahora soy un caído que se compadece de los celestiales.
Llora mi alma por ellos porque son tan pobres que no han conocido el amor verdadero.

Autor: D.G. Falls.
Pintura: Alexander Cabanel.
Cuerpo de trabajo: Cántico al Vacío.

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