Un respiro

poema de Melani

Llego a casa, después del día agotador que tuve. Sí, llegué. Al fin. Estoy tan cansada. Demasiado. Pero no de la rutina,la verdad que no. Para ser sinceros, no trabajo aún. Tengo 16 años, cumplidos hace un mes y 9 días. Disculpen, quizás sientan que es una burla, pero no se preocupen, ya llegarán mis días de trabajo y cansancio de ese tipo. En fin, estoy cansada. Hoy me levanté, hice de comer para mí y mi hermana, nos acostamos a dormir la siesta. Cerca de las 5 decidí mirar televisión, ya sabía que jugaba mi equipo de fútbol favorito de la champions, el Barcelona, así que me puse a verlo. Estaba tranquila, me gusta mucho el fútbol. Hasta que llegó mi padre del trabajo, de mal humor e insoportable. Lo primero que dijo fue "¿Pero que haces? El fútbol no es para mujeres. Deberías mirar telenovelas, o de última, pintarte las uñas como las niñas normales. No crié un hijo varón. Andá", me levanté y me fui. Acostumbrada, cosas como esas ocurren todos los días. Por ende, decido salir de mi casa. Agarro una mochila, dinero, una campera y me voy a pasear. Me encontraba con una amiga. Ella tenía que contarme algo importante, me sentía un poco nerviosa por ese motivo. Llegué, la saludé y caminamos hacia el centro. Me estaba hablando sobre su novio, un niño morocho de ojos claros. Un total hijo de puta. La había golpeado, en todo el cuerpo. Moretones por todas partes. Viva por suerte. ¿Y yo? Totalmente enojada, llena de bronca y ganas de llorar. Despedí a mi amiga, después de un largo rato de hablar. Vuelvo a casa. Los auriculares puestos. Siento que tocan bocinazos, saco uno de ellos y vizualizo un auto al lado mío, un hombre de unos 45 años baja el vidrio, "toda una muñequita sos, muy hermosa" llego a escuchar. Me voy rápido, doblo de calle, miro a todos lados. Era normal que eso sucediera, pero el miedo siempre estaba, no voy a mentirles. Apenas llegué a casa, subí las escaleras y entré a mi habitación. Sentía miedo aún, y me puse a llorar. Pensaba en mis amigas, y en lo afortunada que soy al poder decir, LLEGUÉ. Estoy cansada, realmente. Éstas cosas no deberían pasarme, tengo 16 años, y ese hombre era mayor. ¿No se dan cuenta que me asustan? Es que no lo entiendo. Y luego mi padre que no me deja ver fútbol, me tiene cansada. Y también, el novio de mi amiga, que la dejó viva de casualidad. Me tiene harta. Todos. Necesito un respiro.