"AMIGA"

“AMIGA”
I
Una tarde cualquiera y ninguna como ella,
emocionante y lindo es para mí conocerla.
Feliz, alegre y afortunado siempre al verla;
no imaginé encontrar una mujer tan bella.
II
Me acerco discreto a su atrayente presencia,
la saludo con esmero y una sutil reverencia.
Me responde con exquisita condescendencia
y, aflora en mí una impalpable complacencia.
III
Perfecta, pulcra, armoniosa y figura esbelta;
piel canela, suave y tersa; altura de princesa.
De lindas piernas que contonean sus caderas,
al caminar adorna calles, caminos y praderas.
IV
De ojos negros y mirar profundo como el cielo,
que posándose en mí aceleran mi poco aliento.
De abundante y largo pelo que dibuja el viento,
estampa en mi rostro un resplandeciente lienzo.
V
Con su voz tranquila que a mi interior estremece,
de fantasías me llena todo en un muchos deleites.
Un suave susurro de sus labios mis apetitos prende;
rozar su piel aloca las fibras de mi cuerpo y mente.
VI
Compartimos amenos encuentros: yo contento.
Le dejo entre ver, claro está, un coqueto gesto.
Sin respuesta por supuesto en aquel momento,
un gélido silencio sobrecogió mi cuerpo entero.
VII
No le dio mucha importancia al bache pasajero,
seguimos con la conversa y el tema en comento.
Advierto: se me cerró la puerta para el galanteo;
conservo así la prudencia de un noble caballero.
VIII
Me hice fiel amigo de tan esplendorosa doncella.
Oír tal cosa no lo quisiera, pero siempre sincera:
prometido tengo yo, mi querido amigo, me dijera.
Eso no despinta tu fiel encantadora y rica belleza.
IX
Y así fue, me dejó clara su situación sentimental,
hecho que me precisaba sin dudas a considerar;
sin embargo, su amistad nunca me quiso retirar,
muy feliz, de su preciosidad me supe enamorar.
X
Y sí, continuamos nuestra encantadora amistad,
la busco cuando de su imagen quiero disfrutar:
su sonrisa, su mirada y su fina silueta al andar.
¡Qué dichoso me hace esa linda estrella del altar!