Anoche seguí tu rastro de migas.

poema de Daiane

Anoche seguí tu rastro de migas bajo un cielo estrellado.
Anoche me empujaste y me latiste.
Comía migas de tu mano como un gato hambriento y sediento sin dueño.
Anoche te me prohibí para siempre,
como si fueras mi peor dirección contraria,
pero en la prohibición había un resquicio de sueño desde el que te llamaba a deshoras y me iba de fiesta con otros gatos del barrio, y te veía bailar para mí como hace mil años.
Es obsceno, y vago ese recuerdo,
el que me pone cabizbaja a seguir lamiéndote, buscándote, a estrellarme una vez más bajo este cielo estropeado, imaginando tu boca.
Imaginando el quiebre de tus labios,
la sandez,
la fragilidad,
el poder que tenías sobre mis labios y todo lo demás.
El tartamudeo suave de la vida, el descubrimiento, lo bello que fue justo el día en que ambos habríamos acudido a esa cita.
Anoche te soñé, insomne,
cuando vinieron tus ojos a mí,
te soñé repetidas veces hasta gastarte,
hasta romperte con mis propias manos,
hasta diseccionarte y saber a qué sabían tus labios violáceos...
Pero no pude, no quise, no supe...
No llegué, no fui capaz, no me esperabas, y no era yo...
Entonces te fuiste, una vez más, sin decir: Adiós!

Comentarios & Opiniones

Pétalos celestes

¡Qué bello y qué nostálgico poema! Daiane....me encantó. Recibe mi cordial saludo y muchas estrellas. Ingrid Zetterberg

Critica: 
ASILVAR

Hermosas letras en tu poema, gracias por compartir
"Anoche seguí tu rastro de migas bajo un cielo estrellado.
Anoche me empujaste y me latiste."

Critica: