dos soles

poema de Impreso

Hoy he pintado dos soles en un cielo azul. A cada lado del lienzo idénticos. Al admirarlos busqué diferencias entre ellos. Los dos le daban la misma luz al cielo azul. Así estuve un tiempo observando ambos. No logré encontrar nada que me hiciera pensar, en que un sol brillara más que el otro. Y así una sombra pudiera surgir del pincel a uno de los soles. Los admiré desde todos los ángulos. Tapándome el ojo derecho y el izquierdo. Casi pegado el morro al lienzo. Alejado a varios metros de él. Encuadrándolos con los dedos. Disparando flashes con los ojos. Incluso olfateándolos no encontré diferencia alguna.

Entonces decidí trasladar el amarillo de un sol al otro sol. Con una espátula y mucha destreza hice un sol de los dos soles, y en su lugar una nube, para tapar el hueco en el cielo azul, donde antes brillaba uno de ellos.

Volví a admirar mi obra. Una sombra al sol inmenso, lo devoraba. El amarillo se fue corriendo, al cielo azul que se mezclaba. Intenté devolver el sol, a su sitio donde estaba, antes de destrozar aquel maravilloso cielo de dos soles. Todo acabó mezclándose en el lienzo.

Ahora ninguno de los dos soles brillaba.

Aprendí algo. Lo sé.

Mañana volveré a pintar.

No será lo mismo. Lo sé.

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