TU VIAJE MADRE

poema de cemalo

Aunque ya no estés
aún vives, madre mía,
en cada instante de la vida
y en cada paso de mis pies.

Caminar siempre contigo
fue una gran alegría
porque eras fortaleza y guía
en las luchas que aún sigo.

Duele al alma tu viaje,
duele al alma haber perdido
la flor tan bella en mi sentido,
la flor tan bella que es mi madre.

Joven fuiste hacia los cielos,
a la casa del Dios eterno
joven diste todo por criarnos
y amada eres por tus hijos tiernos.

En cada don que descubriste,
en cada persona que formaste,
en cada momento de la caída,
siempre tú nos inspiraste,
siempre tú nos enseñaste
a saber luchar en esta vida.

Agradecidos vemos cada día,
la luz de tus sabías enseñanzas,
la luz de tu amor y algarabía,
la luz de tus mensajes de esperanza,
que nos ayudan a surgir con valentía.