Ojos del alba

poema de Aube Moses

Negros abanicos,
no me dejan contemplar tu viña,
por momentos me invitan
y por momentos me evitan.
Lagos tiernos,
no me dejan nadar en tu seno
por momentos secan
y por momentos rebosan.
Diamantinos destellos aurales
no me dejan capturar tu esencia
por momentos juegas
a ser libélulas.
¿Si eres flor silvestre
y creces en yermos valles,
tempestuosos mares
y enriscadas cumbres?,
Embriágame de dulces cantos
nacarinos de aves tropicales
y cubre mi cuerpo frío
con tus rayos níveos australes.