ESA MUJER

poema de Alma verde

Verde cristal sus ojos,
rojo terciopelo sus labios,
inalcanzable espíritu como
ave en el azul cielo.

Se plantó frente a mí como
un árbol sus raíces al suelo,
me atravesó como una daga
el corazón con sus besos.

Y caí rendido ante ella,
su dulzura me hizo su dueño;
eterno fue ese momento e
inolvidable para el recuerdo.

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