UN REGALO PARA POCOS

No me busques a la vuelta de la esquina.
No estaré ahí.
Sabrás verme entre las sombras,
cuando los claroscuros te envuelvan,
o cuando te asalte la añoranza.

No se puede acallar al pensamiento,
y te encontrarás sin querer,
remembrando mi nombre sin olvido,
cuando los rayos del sol
traigan mi aroma a tu amanecer.

Entonces sabrás, porqué nos cruzamos...
Entenderás que no es capricho nuestro.
Y otra vez darás gracias a Dios
por el regalo que intentes o no,
no puedes rechazar.

Lo entendí hace tiempo.
Piedras que se encuentran al azar,
son las destinadas a nuestro sendero.
Vayas lento o deprisa,
en ellas volverás una y otra vez
a tropezar.

Bonito es el recuerdo.
Llega de lejos con sabor a ayer.
Perfuma las horas de tantas palabras!
No sé si sabrás cuán profundo está!
Se niega a morir en el olvido,
aquello que no podemos matar.

La vida nos regala el hoy,
mañana, tal vez no habrá...
Recuerdas que prometiste
un camino de rosas regar?
No están!
O no las veo...

Tan difícil es de aceptar?
Hay regalos sólo para pocos.
El nuestro no tiene igual!
Ser alma poeta y compartirlo,
no tiene precio en este mundo.
Y menos ser alas par!

15/04/2019

Comentarios sobre este poema