CITA CON LA MÚSICA

Suavemente...la música se abre camino.
Cruza el espacio magnetizándolo todo.
La tarde gris, ya no es tan gris.
El ventanal empañado, se convierte en lienzo virgen
donde adivinar las siluetas que cruzan con el viento.
El manto de la melodía envuelve el ambiente
y el hechizo surte el efecto deseado.
Las hojas marchitas tapizan el suelo del patio
y en las desnudas ramas del hibiscus,
el alimentador de colibríes baila en néctar azucarado.
La música sigue surcando el ambiente,
y escapa traviesa y gentil regalando alegría.
Las notas del piano acarician cuerpo y alma,
y el pensamiento poco a poco,
recupera la calma perdida.
Los ojos se cierran intentando grabarla,
las manos se aquietan porque hoy,
son las que reciben caricias.
Los pies descansan laxos,
disfrutando sin prisas.
Y la piel se estremece toda,
cuando el arpegio la abriga.
La música invita,
el cuerpo se adormece,
y el alma acude a la cita.

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