TODA UNA VIDA.

TODA UNA VIDA.

Tus huellas seguí,
toda una vida,
hecha un segundo.

Que pequeño el mundo.
… Nunca te perdí.

Más vi tu mirada,
extraña, ya no mía,
tu sonrisa forzada,
fría… Muy fría.

Y volví mi andada,
solo y meditabundo.

No sé lo que sucedió:
Grande se hizo el mundo,
entre tú y yo.

Y pensé:
Que fútil mi vida.
Sola pero no vacía,
porque amé.

Autor: Víctor A. Arana.
(VÍCTOR SANTA ROSA)
Septiembre 11 del 2019.

Comentarios sobre este poema