BELLA Y SERENA.

BELLA Y SERENA.

Y pasó a mi lado,
bella y serena,
la vi extasiado,
con timidez y pena.

Su cabello de trigo,
suelto hermoso,
se sonrió conmigo,
yo le sonreí nervioso.

Hermosa y serena,
pausó su paso,
sus caderas de sirena,
incitaban un abrazo.

Y siguió su andar lento,
elegante y con donaire,
me faltaba hasta el aire,
suspirando sin aliento.

¿Dónde mi hombría?
de conquistador osado,
mientras ella me veía,
yo estaba sonrojado.

¡Oh maldita cobardía!
¿Por qué no la abordé?
Si cuanto me atraía
y creo que hasta la amé.

Cuan bello es el amor,
con esa efigie celestial,
escultura magistral
y orografía sin pudor.

Autor: Víctor A. Arana.
(VÍCTOR SANTA ROSA)
Septiembre 11 del 2019.