Corazón y Razón

poema de Víctor

Razón y Corazón

Ni los buenos amigos son buenos amigos.
Ni esos posibles enemigos tan enemigos.
Transcurre el tiempo entre las murallas.
El azul cibernético llena el espacio vacío.
Es útil algo especial, ni mucho ni poco.
Atrae lo justo y aleja lo necesario.
Al abismo de la posibilidad se encuentra el borde de la imposibilidad.
La imposibilidad siempre es atraída hacia lo posible.
Haciendo cálculos mentales con la angustia.
Y mirando hacia el cielo, entre techos, alambres y cornisas.
No es necesario tanto equipamiento.
Una idea precaria, sin grandes ostentos, suficiente, casi básica.

Pero la vida nos encuentra.
Filosa como un cuchillo.
Tierna como una madre y su hija.
No es cosa de elegir lo que es cierto.
Lo verdadero, como el hambre y el frio, no necesitan de libres albedríos.
Se presentan sin aviso.
Nunca estamos preparados para lo verdadero.
No sabemos cómo cruzar ese rio.
La verdad nos llama.
Y no sabemos nadar en las aguas de la valentía.

Hoy:
Goliat sería un físico culturista o un extra de películas épicas.
Y David con su astucia un empresario de armas guerra.
Alejandro Magno un famoso jugador de futbol o un ídolo pop.
¿Y qué haría Diógenes es estas ciudades de masas?
Diógenes un político corrupto o un cura Franciscano.

No, no me culpo por el mundo que me tocó vivir.
Elegir no es si actuar con la razón o con el corazón.
Porque la razón y el corazón son finalmente la misma cosa.
El instinto hace la diferencia.
La oscuridad de la inconciencia solo se ilumina a la luz de la conciencia.
Con la razón y el corazón se puede ver la verdad que se oculta al instinto.
El corazón y la razón son dos hermanos que el instinto divide para poder gobernar.

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