La pared, el morir de la tarde

Entre todos los grises que conforman un paraje
de tristeza ilimitada, eres tú, mujer
y tus grises, tus sombras, huecos
lo que resplandece aún
como el último rayo de sol
en una pared abandonada
Y luego esa noche que se acerca
para dañar a todo el mundo
prometiendo -por altavoces del desgarro-
no finalizar nunca