Ícaro

Quién como un Ícaro
no se acercó a su sol
y derretidas sus alas
con calor las perdió.

Quién no tubo un sueño
que nunca jamás logró.
Los propósitos fallidos
que con cansancios pagó.

A tu sueño retorna vida
y así recobrarás tu vigor,
porque es la fuerza debida.