Mi amada mujer

poema de Té y Letras

Recuerdo cuando la conocí, era prostituta en aquel entonces. Es esa clase de mujer que puso mi mundo de cabeza y que cambio por completo mi cielo, con ella aprendí que en verdad si existe el amor. Que la gravedad ya no es lo que me sujeta, si no ella, es ella la que ilumino todos mis senderos que antes estaban oscuros, porque no conocía lo que es el verdadero amor.
Ella no solo es mi mujer, si no mi musa, mi diosa y la dueña de mi corazón. Con ella todo es perfecto, logra iluminar los días cuando están nublados, desvanece las tormentas y me recita poemas de amor al oído. Me hace sentir la magia de sus ojos, pues en ellos hay un universo infinito que hace que vibre de amor.
Ella dejo su mundo anterior, por mi para estar conmigo siempre en las buenas y en las malas.
Con ella he saltado al precipicio, un precipicio lleno de amor, ternura, pasión y cariño. Es ese precipicio que nadie lo conoce mas que nosotros, solo nosotros.

- Té y Letras

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