Poema rojo

poema de Cuervo

¡Maldita seas!
Sí, maldita seas tú y tu cabellera.
Y yo, sí yo, yo y mi ineptitud para dejar de mirarte. Y de mirarlo, tu cabello…

Malditas las tardes que paso a tu lado y olvido cómo hablar, hablarte porque estas cerca.
¡Mierda! ¿Cuáles son las palaras correctas que se le debe decir a la chica roja con la que todos quieren levitar?

Hola, ¡Llevo toda la vida escudriñando los rincones de las calles de la ciudad burbuja en busca de la chica que lleva filosas navajas en el cabello y te encontré!
¿Si te invito un café, de esos que quitan el sueño, me invitarías una aromática de frutos rojos como tu cabello?

¡Joder! ¿Cuál será tu forma de tomar café?
¿Cuál será tu forma de levitar?
Es la forma, si…
Esa forma tuya de respirar.
Esa forma tuya de no mirar.
Esa forma tuya de llevar el cabello.
Esa forma roja que toman las cascadas que caen de ti.
Es la forma, sí, la forma incoherente de perderme en el rojo de ti.

¿No sé si te lo han dicho antes?
…parece que llevas en el cabello navajas sangrantes, y a mí, a mi pequeña asesina roja, me encantaría morir desangrado desde que solo anhelo rozarte.
¿No sé qué tipo de chica roja seas?
…espero que seas del tipo de chica roja que se enamoran de sonrisas, porque yo tengo una tropa de estas preparadas para respirar en tu cabello y un ultimátum de vida.

¡Maldita seas!
¡Mierda!
¡Maldita sea!
O dejas de no mirarme, o tendré que enamorarte.

@unapaletademandarina

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