Hermana mía

Yo te esperaba, a puesta de sol
y a sol naciente,
que despertaras, que no durmieras
profundamente.

Sostenía tu mano, con la esperanza
de que tu vida
volviera ¡Pronto!
¡Pronto!
Pronto a la mía.

Entre ese sueño que mantenía
mi fe a tus pies,
yo te esperé
en puesta de sol y a sol naciente
pero te fuiste
en ese sueño, sin despertar

Hoy...

A sol naciente
hermana mía
mía tan mía,
ya no estas...

A puesta de sol
pienso en ti
rayo de luz,
llora mi alma
porque a mi vida
le faltas tú.

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