Con la misma moneda

Yo te amé sinceramente, te fui fiel hasta con el pensamiento, no había nada que pudiese poner en duda tu integridad, me valía madre si escucha algo impropio de ti, Pero terminaste siendo débil quebrantaste el código de fidelidad, quizás pensaste que yo no me daría cuenta. Me dolió que traicionaras mi confianza, me dolió que te importara tan poco mis sentimientos hacia ti. ¡Perdonarte! Fue el peor error que cometí porque mi alma estaba herida, frágil y vulnerable, mi amor estaba roto por tus manos. Y en el frenesí de perderte y verte con otra, preferí perdonarte a medias, porque en el fondo quería pagarte igual. Que mi dolor se encajara en tu cuerpo para sentir alivio después de todo el engaño. 6 largos años pasaron, en mis rabietas no me cansaba el recordarte tu vil traición entonces entendí que no te concedí tal perdón, que jamás di, por disculpada tu traición y mi alma estaba rota sin remedio. Y así poco a poco se apagó el deseo y la pasión, Ya no había química, reacción o atracción. El tiempo juntos, la costumbre nos envolvió. Mis lágrimas te importaron menos que nada cuando te suplicaba afecto. Y él estaba ahí esperando la oportunidad, paciente, atento y dispuesto a ocupar la suplencia del afecto, seco mis lágrimas y dibujo sonrisas en mi rostro. Mientras tú huías de mí, refugiándote en brazos de otra, él se acercaba siempre un poco más, y una tarde de diciembre decidí entregarme a otra piel y descubrí el renacer de sentirme en otros brazos plenamente mujer, inefable aquel momento donde mande al carajo mi conciencia y me hice esencia cuerpo a cuerpo. Culpa de nada, hace tanto que no me sentía tan viva, y regrese a dormir a tu lado, pensando en aquél que me lleno de amor deseo y pasión. Y al enterarte que en otros brazos yo era fuego, fue un golpe bajo directo a tu ego, luchaste en vano por conquistarme de nuevo. Pues jamás volvería arde en tus brazos, porque tu brasa ya no me daba fuego, el seguir a tu lado fue un castigo, que me llevo a buscar en otros brazos abrigo, efímero momentos que aún conservo conmigo que mi traición fue peor porque quien me hacia el amor era tu amigo.

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