El hereje y la palabra

poema de Silvia

En la espesura de la calavera,un zumbido grave de las moscas.

Frunció él entrecejo y se tragó una...
Le sabia a palabra angustiada llena de prejuicios...
Le sabia a anhelos que él, había perdído antes en la aurora del amor...

Toma un palillo lo chupa y ruidosamente saca una alita de su diente y se la come de nuevo...

Meditó unos segundos y en tono siniestro acarició un látigo que conserva desde hace tiempo.

El rigor de mostrarse mas fuerte...
Hacerla callar...

Que calle...

Que no hable,

le duele

le molesta...

Y en un súbito estupor de envidia lanzo el primer látigazo...

Envidiar también es una palabra que se puede cambiar con conocimiento y compresión de no juzgar lo que no se conoce.

Pero desprendió tan fuerte,ese primer golpe,que parecía un rayo en cielos escondido en los tiempos...

Todos miraron impacientes
Y la sangre después de muchos latigazos empezó a caer..

Todos míraron con la misma sombra en sus ojos
Querían que muriera...

Todos los ojos juntos y la misma fuerza para verla desaparecer...

Y en ese inquietante momento
Un gañido ineludible floto hacia ella

Una luz de amor
De paz
impregnada su alma, floto lentamente y se salvo...

Cuando se encontraba simplemente suave y maravillosa solo les dijo;

Me tienen dentro cada uno...

Me tienen dentro suyo a cada minuto...

Soy la palabra... Soy la imaginación.

Soy tu...
Él
Ella
Ellos
Vosotros todos.

No me maten de nuevo.

Porque quizás las piedras no hablen,pero si sienten
No maten el vigor de amar en un poema.

El saber amar en una carta
El valor escrito de una madre
El texto innato de los antiguos griegos.
No maten la palabra.
y dejen que todos tienen su propia vivencia
Ignorantes sabios,estudiosos o singulares
Dejen que los ame

Porque si muriera desaparecerán los colores de la misma naturaleza.

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