Salto improvisado I

poema de Joan Rokur

y yo me creía solo
hasta jure inventar el sufrimiento.
ensanchaba el pecho y cantaba mi penar; solo estoy, te perdí, ahora solo estoy.
jajaja
que ingenuo, que dócil,que tierno.
recuerdo recorrer los pasillos de tu cuerpo, incurría en los momentos.
me dejaba caer y rodaba por las sensaciones frescas.
mis labios imitaban los diálogos de una triste novela
claro , siempre con un trago en la mano.
preferentemente vino, es mas barato y analógico.
era como beber sangre, cual vampiro solo la noche era para mi.
las cruces se me aparecían atroces.
el ajo... no, el ajo me gustaba.
pero como anhelaba la parca, aun lo recuerdo.
como me manoseaba, como se me paseaba entre las ganas.
si, la muerte era una muerte enamorada.
grata compañera, se imaginan? jaja solo!.
bueno ,me gustaba la idea, la de vestirme de muerto y acurrucarme en un cajón.
fue para mi horror, trágica hecatombe.
lo impensable, lo imposible, lo invivible.
fue una noche como tantas
había guitarras y vino en las copas.
había humo detrás de las puertas.
la noche estrellada fulminante en su ausencia.
era una noche...como cualquiera.
era una noche como hoy, si tienen razón;era esta noche.
cuando de pronto, como un suspiro, como una caricia fugaz.
de mi , mi amada se despidió.
como exhumando el ultimo de mis recuerdos.
yo no sabia de donde venían las balas.
desconcertado me encontré pernoctando en solo.
solo carajo, solo!.
un frió del nunca jamas.
no se asomaba mi reflejo para un quizás.
los esfuerzos fueron vanos.
maldije el olvido, maldije a la muerte puta.
maldije las ganas de vivir que nunca pedí.
maldije las cicatrices , maldije a la memoria.
me maldije a mi mismo.
y quiero seguir maldiciendo, pero a quien?
estoy solo, y tengo un corazón curado, listo para hacerlo pedazos.

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