El rastro de una sombra

Un rostro sombrío, la sensación de que no siente pero sintió que estaba herido.
Medio muerto, medio dormido...
Abrió sus ojos pero se dio de cuanta que no estaba solo.
Una voz le susurraba mientras moría de frío.

Dejo su vida en manos de sus miedos y ahora toca él pasado como el fuego teme al hielo.
Su mente en blanco triste, su boca se cerro entre alambres, el sol se escondió, la luna bajo del cielo y él amor que él sintió sanamente era un anzuelo.

Tuvo la suerte de perder para ganar y gano valor, ganó placidez y la luz de su oscuridad.

El tenia coraza y sangre azul,
Tenia dientes de cobre y una sonrisa en su actitud.
Tenia blindaje contra la injuria y una saeta que bailaba en las penurias, su vida es color de lluvia y es amigo del destino;
Roble y musculo por cada camino, sereno mal vestido es fino entre sus hilos.

No era nadie porque el nunca lo ha querido
No queda nadie, solo la ausencia que ha tenido.
Dicen que va de prisa cuando su pecho ruge, nunca vive mudo ante él rastro de una sombra, él es el temerario que espera que el sol se esconda.

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