Soledad justificada

Estoy tan solo
Que ni la soledad me acompaña
Estoy tan solo
Que ya nadie de mí se apiada

Pienso y me condenso
Alucinando en mi mundo
Ser feliz, no basta eso
Hace rato siento que me hundo

Que el sonido de la lluvia
Sea mi música de fondo
Dicen que sonreír solía
Cuando no tenía rumbo

El destino me amenaza
Cada día me sobrepasa
Es injusto lo justo
Aunque no sea de mi gusto

Marchitar hojas al pasar
Provocar una tormenta infernal
En plena primavera, en pleno verano
Todo lo que hago es en vano

Eres tu la causa de mi desgracia
De las tardes melancólicas
Penumbras en la mental estancia
Déjame junto a tu amor camaleónica

Cada día evitar
Nuestras miradas entrecruzar
Y es que no logro captar
Sentimiento negativo en tu andar

Sufrí un monólogo con mi conciencia
Y descubrí que de pronto
Nada me significaba tu presencia.

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