Viuda Blanca

¡Te casas novia con un vil cadáver,

difunto que tras el tiempo no late;
el que vive casado con su madre,
con su trabajo, con el agrio ayer!
¡Te casas mujer virgen con aquel,
que en el más allá solo estará tieso,
entre las enaguas, malvas y yeso
de tu dulce y tierna luna de miel!
Novia blanca eres tú como la nieve,
te derrites cual flor de anciano loto,
digitando el alba y el roto Noto
del norte azul que siempre va y se pierde.
!Te casas novia y un saco de huesos
es tu consorte, de labios morados,
y vetusto porte! Beben sus rezos,
de baja agua lustral sus grises hados,
para la vida eterna ver pasar,
con sus mil percherones exaltados.

ROGERVAN RUBATTINO ©
http://www.rogervanrubattino.com

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