NEVERLAND (El País de Nunca Jamás)

poema de rober

Abro la ventana de mi dormitorio
Cuando ya no resisto la espera.
acude Campanilla ansiosa por
quemarse en mi sueño.
Me despierta su aleteo de arma
poderosa.
Me creo que la sueño pero sus
labios se precipitan buscando cómo
arrasar mi boca.
Mientras, sobre mi cuerpo esparce
nieve ardiente.
Tras quererme tanto y tan cerca se
entristece.
Y me quiere llevar a su País.
Y yo la escucho desde la ternura y
le digo que sí o que tal vez.
Es tan suave su voz y tan
hermoso su idioma.

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