El padre (2)

Hay un bosque en su olvido
donde el viento
me obliga escuchar palabras
del hijo que no fui
de un padre sin oficio ni presencia,
o es como el murmullo de un río ascendente
que no quiere morir en el mar.

Sus ojos ven por mí
mujeres, nostalgias, ilusiones,
y el tiempo en su camino
de joven desbocado que me salvé de encontrar.

No repito consciente las líneas de su mano,
aunque a veces, tropiece con la sombra
que arrastra mi solitaria cadena de ganado.

El silencio de sus pasos en mis noches de infancia
ahora es sólo ausencia que vuelve sin tristeza
bajo la luz ya tenue de la arena estridente
adonde me envió a combatir y amar.

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