Improvisación

poema de Penelope

La improvisación, el acierto sin preparación.
La espontaneidad, liviana y natural.
La conexión, el encaje sin deliberación.
Inaudibles notas que duermen en el corazón.

Los reservamos en salas de espera de un alma
que todo lo intenta, a veces, demasiado.
Y a veces caduca en puertas del desamparo.
La perspicacia, esa voz infalible de gran legado.

Déjenme ser, desimbuelta en mi anhelo.
Sólo quiero ser lo que mientras escribo, siento.
Sólo quiero ver, lo que en esencia entiendo.
Cómo la improvisación resucita de mis adentros.

No se gasta, no se acaba, no se crea con nada.
Es una vorágine, un halo, un festejo con la vida.
Un remedio, una escuela, un espejo , esa amiga.
Que cree en mí, más de lo que yo misma atiendo.

La fe que me falta, el aliento que no tengo.
Cuando improviso me cautiva lo imperfecto,
lo caótico y monstruosamente bello que habita
en la inercia tan humana con la que nacemos.

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