El viejo impotente

poema de Penelope

Inspirado en la obra de Juan Manel Serrat “Pueblo Blanco”.

El viejo impotente amaga bajo el sombrero
los vuelos de las faldas, las cartas y los te quiero.
Contrae el polvo del barranco de su pelo blanco,
Agita donosa su figura a pesar de haber dado
a sus espermatozoides , la sepultura.

El viejo impotente camina lento y platica.
Bajo su cintura un pueblo fantasma lo lastima,
Su legado masculino sólo le sirve para orinar.
Desheredado de rubias con grandes tetas
que hasta hace poco lo solían acompañar.

El viejo jodido, músico empedernido
Cargó entre las piernas gran artillería,
Vividor, borracho, adúltero pero alegre
Convaleciente de órganos sin hueso, impotente.
Y cuando lo veo pasar…. Me mira.

Le llueven en la mirada pupilas arrepentidas.
Le cascan las sienes ejércitos de termitas
Que lo carcomen como un viejo armario.
El viejo agarra un bastón de escapulario
y se da media vuelta y sigue solemne.

Sería ésa la última vez que lo vería.
Siempre fue un padre ausente.
Y toda esa ausencia lo hizo impotente.
Y una vejez indiferente lo encurtía.

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