Autógrafo.

poema de Penelope

Tu autógrafo en mi piel:
Un orfeón pagano de mi cuerpo.
Ventrículo de oxígeno masticado
en el perdulario de mis excesos.

Souvenires estancados en mis besos.
Tesis de tacones que los firman a lo lejos.
Como tatuajes nucleares oscilan mi mal,
estancados en la sobredosis de pacto carnal.

Tu autógrafo penetra en mi sacro tácito
recaudando las amnesias del pecado,
tránsfugo de su nombre se une a mí despacio:
en los anales de mi sexo se hace sedentario.

Y en el solsticio de mi alma, immanente:
Un autógrafo de vida porvenir sin edad.
Y un acecho de manzana y serpiente.
un combustible , un inri, una deleidad.

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