Que me fusilen

poema de Reservado

Quiero ir al paredón aunque no haya hecho nada
a falta de tu mirada cualquier muerte es mejor,
me quedo con el calor de un infierno de balas
que a la sombra de un cielo que no tenga tu mirada.

Deja Dios que me disparen en el pecho o en la cara
deja que sangre la herida hasta que duerma mi alma,
¡para qué quiero mi pecho! sin el sentir de sus alas
no es lo mismo volar que arrastrarse entre las ramas.

Que locura es el amor, cuando la ausencia lo apaga.

(Derechos Reservados)

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