Taller de Catarsis

poema de penny

Me inclino ante mi propio sentir :
Fundador del genitivo aliento
bajo el beneplácito de los árboles quietos.
Y en la alcurnia de las mañanas transigentes,
Con la catarsis fricativa le silbo al viento.
Parco y mesurado es el viaje de mi sueño,
Como polizonte que se cuela
como calle que ingresa en su esquina
como la levadura de mi empeño.
Que fermenta las esperas que se escriben y
proyectan en la sinergia de latidos.
Un sentir lapidario, mordiente de hierro,
Invasor en una piel que no procrastina
las ilíadas crucificadas de los momentos.
Un sentir nativo con la tutela de mi sonrisa
sembrará los puentes del faro durmiente,
puentes de luz híbrida y turgente
como nuestros órganos excitados.
Un monopolio de charcos impone los hemisferios:
Y somos rehenes vencidos somo soldados en defunción.
A mi sentir vetusto, yermo, sólo tuyo.
No lo puedo reducir a un taller de catarsis
que se coma las uñas , taciturno.
No puedo yuxtaponerlo a mí sólo por no poder
erigirlo a través de los simbólicos encuentros
de los cuales la vida no me ha dotado.
Sentir cuando no es vivir, es más que eso.

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