Escritos

poema de Pamela

Sin embargo: ella sonríe
y brillan sus ojos
cuando la escuchas hablar.
Es una niña que sueña,
en volar como un colibrí.

No cuentes esos secretos,
del alma que llenan
su pecho de lágrimas,
cuando mira tus labios.

Cuentále esas alegrías,
que ahogan la luna
en pleno día, en el cerrar y
abrir de sus ojos
en está melodía.