Destino Final

poema de Pamela

Te escucho como la madera,
al golpear y surcar
las rocas en el mar.

Con ver esas escamas,
de está manta más grande
que conozco.

Tan hermoso como ilumina,
la esfera más bella,
de seda y cartón.

Tan solo cierra los ojos,
y sentir tus besos rosar
mis mejillas.

En el borde de mi destino,
nunca sentí el invierno,
tan frío como esté.

En mis pies en vapor
del más frío del agua,
humedeciendo mis un fino hilo.

Donde en mi pecho,
ya siento el ahogarme
de tu suspiro.

Como a de pesar mi cuerpo,
con la mano más suave
de la gravedad.

Y me torturó a su tiempo,
golpeándome con razón
y un juicio sin final.

Apagando mi respirar,
y es hay donde me abrazas,
tan fuerte sin ver mi destino.