Espejos

La gente son espejos,
de mísera condición el reflejo,
de espantos, miedos y terrores
un esbozo mal retratado,
de una peculiar negación del animal que somos, son monedas de plata mientras sirven,
son estiércol cuando no;
para mí ninguno sirve,
todos son estiércol,
sólo que unos huelen menos hediondo que otros.
Cuervos en mis manos,
tierra en mi boca,
alma de funeral soy yo
rodeado de rosas
Que incubren la lasciva
Aroma putrefacta
de mi condición humana.
La gente son espejos,
Te pierdes en ellos
O te niegas a verlos.

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