¿Quién habita el cielo?

poema de Nancy

... Existía tal cuál el paraíso, pero ¿era realmente ese mundo que mis ojos observaban el que únicamente había?
Mi mente a este mundo se acostumbraba pero mucho se confundía. Me llamaba tanto la atención y buscaba las alturas porque sentía poder volar,
sentía tan real cuando del suelo me suspendía,
a centímetros del piso daba vueltas sin parar.
Mis sueños eran uno solo con la realidad,
sentía la brisa al lanzarme de la más alta cima,
aveces, en cuerpo pleno los movimientos podía controlar, otras veces en caballos blancos alados
¡por Dios ya no sabía qué era verdad!
Yanith! Yanith!
Grita mi madre llamándome
De mi madre me escondía y en el techo de la casa me venía a encontrar.
Contemplaba el cielo como el más grande milagro, y con mis manos lo quería tocar. Mi pregunta era ¿quién lo puede habitar y cómo allá se sube, cómo escalar las nubes?
Apenas despierto en este mundo y lo miro tan extraño a mis sentimientos, que me empiezan adentro muy dentro de mí a retorcer.
Los inviernos con el eterno canto nocturno del buhío.
Los veranos con el canto de la tortola que en el matorral anida, un otoño de hojas secas con peces camuflados entre las aguas presurosas.
Una primavera que nunca floreció cuando más lo esperaba.
Mis sueños volando, se empezaron a apagar, las alas rotas y una voz quebrada que entre dientes muy silenciosa apenas respondía.
El vacío blanco y luminoso a dónde me arrojaba ahora se tornaría gris hasta llegar a la densa oscuridad.

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