Las cosas que me gustan y tú

poema de Nancy

Nada como escuchar
una dulce nota de mi guitarra,
nada como sentir la fresca brisa
debajo del gran árbol,
que luce frondoso y sombrío
en el patio de mi casa,
nada como mirar y escuchar
las tiernas sonrisas de mis niñas,
nada... Como el beso de la tarde,
cuando llega a casa,
el que mi alma espera.
Nada como la lluvia,
cuando afanada,
con su canto dulce y sereno,
en los brazos de mi amado me arruya,
nada como mirar los ojos,
que sin palabras, me dicen mucho,
del cariño que dentro guardan,
no cambiaría por nada
el fuerte murmullo
el sonido de la cascada,
confundido con el corazón
que late dentro de tu pecho.

Nada alcanzaría para agradecerte,
a tí mi eterno amor
por tanto que me has dado,
y que por nada cambiaría,
el estar a tu lado.

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