Prohibida

poema de misombra

Pensé estar prohibida ayer
con mi copa encendida
soplando mi brisa apenas
las caricias salvajes de tus labios
en mi deseoso tallo entero
y mi humedad sumergida en tu cuerpo
con un soplo ardiente
en la aurora despertada
de tu sustancia candente
entre mil gotas de cristal fundido
por mi piel irritada del sudor infernal.

Orgullosa en mis atuendos
hoy alzo mi gallarda pintura
sin la modesta escena prohibida,
no creas Platón, esto no fue un beso de amor
solo un acto de lujuria y calor.

Comentarios sobre este poema