Balada de amor

poema de misombra

Esta balada de mi amor
claro, bello y dulce
esparce mi lumbre
por tu campo de oro,
que vida, dicha y encanto
a nuestras almas infunde,
de este sentimiento, nuestra poesía
y tu mundo de resplandores
que enloquece jamas dude,
tu voz acude a mi desvelo,
en la verbena de la tarde
de párpados pesados,
la brillante gema se trizo
y un grato ramo
de flores relucientes
calmó la terrible pesadumbre,
los astros alados de la noche
nos llevan a canciones
de otros reinos lejanos
llenos de luz y nobles hidalgos,
¿Cuánta bella ilusión
se une al jolgorio
de nuestra fiesta?

Adoro el corazón libre,
jamás impuro
por el ambiente sereno
del sueño de la vida
más, ante estas sagradas rimas
te amo
por ese Ferrari rojo,
el blanco yate
y la mansión de dos soles
en Montecarlo.

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