Día gris

poema de odalis

DIA GRIS

Esta mañana nublada, triste, gris y silenciosa
Las aguas no se escuchan, los pájaros no vuelan
El gato triste, despreciado; conociendo a su nuevo amo
mi corazón afligido, mi desesperación en un agujero

Curiosos por doquier, acompañado y solo a la vez
Jesús ¿Dónde estás no te veo? las lágrimas me lo impiden
Siempre he creído tenerte a mi lado; pero ahora que te necesito
No te veo, no es un reclamo, es una súplica, atento mi oído
Está a tu respuesta, ¡Señor¡ con voz baja te digo no te escucho
¡Señor¡ a gran voz te suplico, muéstrame tu mano, ¡te necesito¡

Camino fatigado, escalón por escalón, como un torturo
Abrumado por tanta carga, tu carga es ligera y tu yugo fácil de llevar
Repito en mi mente, pero mi día gris sin dirección no permite
Analizarlo, creerlo, alcanzarlo, ¡Señor¡, quiero creer que tú…
Que tú no me abandonas, que te estoy abandonando yo

No lo permitas Señor, sostenme con la diestra de tu mano
En la tierra firme, en el agujero, en este día gris y sombrío
Sujétame, me caigo Señor, me caigo, levántame.

Quiero contemplarte, bello como siempre, que no estés silencioso
Quiero saberte atento a mi ruego, quiero sentirte ahora que te necesito
Sólo pido regrésame a ver, aun siendo como María Magdalena o como el ladrón en la cruz
Quiero que termine pronto mi día gris, me encuentro cansado
Abatido, sin aliento, ansioso y desesperado te necesito Dios, muéstrate hoy
Hoy en este día gris, muéstrate padre no me abandones

Perdóname Señor mi vista vuelve al suelo, empañada por las lágrimas
¡Yo quiero que se eleve al cielo¡ dame salud, fuerza, ánimo, confianza
Te lo suplico en tono acongojado, perdóname Señor,
Por qué me siento abandonado y me pregunto

¿Por qué me abandonaste? ¡Tengo sed¡ y solo veo la esponja amarga, con vinagre
Dios mío ¿Me abandonaste o solo es mi día gris?
El día se está oscureciendo los amigos se van, mi corazón retumba
Desesperado te busco, ¡oh Padre no te veo, acércate ya¡

Contesta Señor te lo ruego, háblame Señor,
si los muertos resucitan, si las aves tienen comida
y el mar tiene un lugar, sé que mi dolor puede menguar
Sé que mi día nublado puede terminar, sólo dilo y se hará

¡pero dilo fuerte¡ Que lo escuche sin parar,
el sol de la esperanza mañana quiero ver
Y un Dios amante y puro, necesito reconocer
perdona mi ingratitud perdona mi reclamo,
y dame una contestación como a Job en su regazo

Ahora que mi día gris terminará, quiero comprender que nunca me abandonarás
Y que tus pisadas yo las dejé de mirar, ayúdame a no tener nunca más
Otro día gris donde no te puedo contemplar, Señor sostenme y mi copa
Amarga pasará.

Te admiro Señor, porque veo la grandeza de ti en todos mis amigos
te amo Señor, porque veo el amor de ti en mi hijo,
te alabo Señor, porque aún siendo trapo de inmundicia me diriges
te busco Señor, en la pequeñez de mi alma te necesito

Hazme al camino regresar, mi corazón, tiene tristeza, a los demás puedo engañar
Con mi aparente felicidad, pero a ti, Señor, pero tú, Dios
Conoces mi desesperación, no me dejes, desde mi alma desgarrada te digo que
En desaparecer he pensado, aún no lo he hecho, aun no lo hago
Porque ahora comprendo que siempre has estado a mi lado.
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Mirian Arellano Alvarado

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