Auriga entre espigas.

poema de Marisa Béjar

Auriga entre espigas.

Residenciada en el cimbreado acantilado
la amplitud deviene inoperativa
si creo que el paisaje es la esquirla,
pero… ¿y si fuera mi guía?

Tritón galantea con la dulce campesina
pues las divinidades marinas
ya no rigen su vida.
Espacio bucólico
enguantado en bellos prados
de amor almidonados.

No soy hija de Poseidón;
sólo auriga entre espigas
que inyectan infame elegía.

Borbotea la necedad
impregnando el suelo de adiposo sustrato
que yerra mis pasos.

No hay guarida;
espero una empírea caída.

Veo faunos persiguiendo ninfas que gritan
en el lago de agua ambarina…
La calma está desatendida.

Marisa Béjar. 13/12/2017.

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