Poema 109

poema de Mae Nameky

Manos en la cara,
y ese simple gesto
que detiene los recuerdos
de un abismo complejo.

Manos en la cara
y los deseos por el aire.
Miles de miradas
sembradas en la piel,
y el combate de rozarse
sin incendios, no resulta.

Manos en la cara
y los deseos en el aire,
las sonrisas ahora
se encargan de la escena.

Y resulta que sucede el Sol,
que gana sobre lo negro.
Y resulta que lanza el desafío
de una sinuosa pulsión:
amor de cuerpos
por sobre la lujuria.

Manos en la cara,
besos y la resurrección
de lo que podría haber sido
el limbo de un arrogante miedo,
o de violento olvido.

Por suerte, manos en la cara...
ese simple gesto, qué mas?

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