Mi esposo

poema de Maria Gallo

Mi esposo

Estaba yo sentada
en medio de tristezas,
hasta que vi
aquel que posa en las cerezas.

Lo vi de lejos,
luego cercano;
su belleza alborotó
hasta los marranos;
dejó en desconcierto
hasta los cirujanos.

Los manzanos le veían,
los naranjos le cantaban,
los pajarillos una orquesara
susurraban.

Mi espíritu elevado
pronto salió del pozo
y mi alma entera
hayó reposo;
al ver de frente
por fin mi esposo.

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